Visita el Palacio del Conde Luna. La ciudad de León es un sitio lleno de magia y encanto, donde se reúnen muchos monumentos y museos que exponen parte de la historia y que nos permiten reconstruir algo del pasado, imaginarnos el modo en el que vivían y trasladarnos hasta allí por momentos. Entre los tantos monumentos, hay un lugar singular que invita a vivir la historia de León de un modo único, se trata del Palacio del Conde Luna. Es una construcción del siglo XIV de excelente piedra de sillería, rodeada por los muros de la antigua muralla romana y con una admirable portada gótica en la parte central de la fachada, con un gran arco central y tres escudos: el central de los Quiñones y los laterales de los Bazán, en honor a sus dueños originales: Pedro Suárez de Quiñones y su esposa Juana González de Bazán. La increíble portada gótica perfectamente conservada con un mirador integrado por tres arcas de medios punto, se hace dueña de la atención; pero no menos atractiva resulta la torre renacentista de tres pisos, que fuera encargada por Catalina de Pimentel.


Este palacio que fuera hogar de familias nobles como los Quiñones y los Bazán, Residencia Real y sede de la Inquisición; fue declarado Monumento Histórico en 1931, aunque luego fue olvidado y utilizado como almacén del mercado de abastos. Hace pocos años el Ayuntamiento se ocupó de su restauración y hoy es un interesante museo en el que se presenta de forma permanente la exposición “Raíces. El legado de un Reino."
Allí es posible admirar y vestir los 12 kilos de mallas de acero y los 30 kilos de armamento que llevaban los caballeros medievales. Es posible sentirse parte de la historia transpirando y tratando de mantenerse en pié con armadura y montura incluida, como todo un caballero medieval. También es se puede posar junto al Rey Ramiro II y su esposa, o junto a alguno de los nobles que les rendían honores y han quedado representados allí en figuras de látex que contextualizan el escenario histórico de aquellos tiempos. Se ven princesas y caballeros como en 1188 y un círculo de arena donde son proyectadas las figuras de quienes se batían a duelo en la época en que la guerra y los enfrentamientos bélicos eran parte de la vida del reino. Vivir la experiencia en primera persona hace que se trate de un paseo inolvidable. Como quien viaja a estudiar ingles en el extranjero para lograr con un curso de ingles en Londres sentir realmente la esencia del idioma; así es visitar el Palacio del Conde Luna: rodearse de tanta historia y sentirla viva, experimentar uno mismo el peso de las armas y estar entre esos muros que llevan en pié siglos, te hará sentir parte de la historia de León y de España toda. Si visitas León, visita el Palacio del Conde Luna, es una experiencia encantadora para toda la familia.
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